Viernes
22 de Febrero de 2013.
Introducción:
La comunicación verbal
La comunicación verbal
puede realizarse de dos formas: oral: a través de signos orales y palabras
habladas o escrita: por medio de la representación gráfica de signos.
Hay múltiples formas de
comunicación oral. Los gritos, silbidos, llantos y risas pueden expresar
diferentes situaciones anímicas y son una de las formas más primarias de la
comunicación. La forma más evolucionada de comunicación oral es el lenguaje
articulado, los sonidos estructurados que dan lugar a las sílabas,
palabras y oraciones con las que nos comunicamos con los demás.
Las formas de comunicación
escrita también son muy variadas y numerosas (ideogramas, jeroglíficos,
alfabetos, siglas, grafiti, logotipos...). Desde la escritura primitiva
ideográfica y jeroglífica, tan difíciles de entender por nosotros; hasta la
fonética silábica y alfabética, más conocida, hay una evolución importante.
Para interpretar
correctamente los mensajes escritos es necesario conocer el código, que ha de
ser común al emisor y al receptor del mensaje.
La comunicación no verbal
En nuestro tiempo cada vez
tienen más importancia los sistemas de comunicación no verbal.
Cuando hablamos con alguien, sólo una pequeña parte de la información que obtenemos de esa persona procede de sus palabras. Los investigadores han estimado que entre el sesenta y el setenta por ciento de lo que comunicamos lo hacemos mediante el lenguaje no verbal; es decir, gestos, apariencia, postura, mirada y expresión.
La comunicación no verbal
se realiza a través de multitud de signos de gran variedad: Imágenes
sensoriales (visuales, auditivas, olfativas...), sonidos, gestos, movimientos
corporales, etc.
Características de la
comunicación no verbal:
• Mantiene una
relación con la comunicación verbal, pues suelen emplearse juntas.
• En muchas
ocasiones actúa como reguladora del proceso de comunicación, contribuyendo a
ampliar o reducir el significado del mensaje.
• Los sistemas
de comunicación no verbal varían según las culturas.
• Generalmente, cumple
mayor número de funciones que el verbal, pues lo acompaña, completa, modifica o
sustituye en ocasiones.
Entre los sistemas de
comunicación no verbal tenemos:
El lenguaje corporal.
Nuestros gestos, movimientos, el tono de voz, nuestra ropa e incluso nuestro
olor corporal también forman parte de los mensajes cuando nos comunicamos con
los demás.
El lenguaje icónico. En él
se engloban muchas formas de comunicación no verbal: código Morse, códigos
universales (sirenas, Morse, Braille, lenguaje de los sordomudos), códigos
semiuniversales (el beso, signos de luto o duelo), códigos particulares o
secretos (señales de los árbitros deportivos).
PARTE 1:
Consiste en la interacción de dos personas, paciente y terapeuta. Estos van a hablar de un tema que les guste a los dos, pero practicando una comunicación no verbal y verbal inadecuada.
1. Sentimientos de los
terapeutas:
Te sientes impotente al
ver que no puedes mirar a la otra persona y saber si está captando tu
información de manera correcta. Es muy complicado hablar y no mirar a los ojos,
ya que es fundamental para que fluya y se mantenga la conversación. Debido a
que la comunicación no verbal no es la adecuada, las preguntas no surgen con
fluidez. A pesar de conversar sobre un tema de agrado para ambos, es una
situación muy incómoda puesto que necesitamos observar los gestos, la postura y
los movimientos corporales para mantener una buena comunicación.
2. Sentimientos de los
pacientes:
El paciente siente que
cuenta sus cosas sin que la otra persona tenga interés ya que el ver la
reacción del terapeuta al hablar es muy importante para saber si te entiende y
comprende. Además, los gestos del terapeuta sirven de mucho apoyo para el
paciente, hacen que se sienta mucho más cercano a él y le dan tranquilidad. El
terapeuta es visto como una persona fría y distante, ya que a pesar de que sus
palabras sean tranquilizadoras muchas veces hace falta una comunicación no
verbal.
PARTE 2:
Consiste tener una
conversación entre dos personas, terapeuta y paciente. Se va hablar de un tema
en el que no se coincide, pero en este caso se va a mantener una comunicación
no verbal y verbal adecuada a la situación.
1. Sentimientos de los
terapeutas:
Es mejor que la primera
parte ya que puedes conversar mirando a la otra persona y atendiendo si capta
la información a través tanto de su postura verbal como de la no verbal. El
tono de voz en este caso, la postura y el contacto visual es el adecuado, lo que
facilita la fluidez de la conversación. Aunque la conversación se trate
de un tema que no es común para ambos, la comunicación es más cómoda y puedes
expresar tu punto de vista sobre el tema y explicarte de manera mucho más
adecuada y comprensible.
2. Sentimientos de los
pacientes:
El terapeuta no está de
acuerdo con el punto de vista del paciente, sin embargo, este se siente
escuchado al ver los gestos, posición corporal, la mirada... Ve que su relación
es más cercana con el terapeuta. Además, se siente mucho más comprendido y se
explica con más tranquilidad. Acepta las palabras del terapeuta de una forma
más adecuada ya que la comunicación no verbal contribuye a entender el
significado del mensaje. La comunicación se realiza de una manera mucho más
fluida, explicando las cosas con más detalle, ya que aparte de contar su punto
de vista lo que pretende es que se entienda.
Conclusión:
En conclusión, podemos
destacar que los dos tipos de comunicaciones verbal y no verbal son importantes
para el desarrollo de la personalidad y relaciones humanas, porque permiten que
otras personas conozcan nuestros pensamientos, conocimientos, lo que nos gusta
o disgusta.
A través de la comunicación no verbal, que es la que se hace por medio de gestos, movimientos, señales… complementamos la comunicación verbal dando lugar a una comunicación adecuada. Por otro lado, la comunicación no verbal es la que transmite los sentimientos y el verdadero estado interior, por este motivo es fundamental tener un contacto visual con la persona para conocer su lenguaje no verbal, ya que para nosotras es el que siempre transmite la verdad.
Es decir, si las palabras
no son acordes con la expresión corporal y los gestos de quien habla, se
produce una contradicción y por tanto, no se está expresando la verdad de lo
que se siente.

Bien por la introducción a la práctica. Pero: hay cambios en el tamaño de la letra, un uso inadecuado de los dos puntos (:) y redacción confusa en las primeras frases de las conclusiones
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